Desde que hay gente, ha habido maquillaje y hoy en día, los cosméticos se pueden encontrar en casi todas las sociedades de la Tierra. Aquí está la historia de los humanos y la pintura facial.
El mundo antiguo

Egipto

Muchos materiales cosméticos que siguen siendo populares hoy en día, incluyendo el kohl y la henna, se usaron por primera vez en el antiguo Egipto.

Hombres y mujeres de todas las clases se adornaban los ojos con kohl de colores, normalmente en verde oscuro, negro o azul. Estos círculos de kohl se suponía que protegían del mal de ojo.

Los científicos ahora creen que el plomo en este maquillaje puede incluso haber mantenido a los usuarios más saludables, ya que eliminó las bacterias.

También sabemos que los egipcios usaban el aceite de ricino como bálsamo protector y los romanos los describieron usando cremas que consistían en cera de abejas, aceite de oliva, agua de rosas y más.

Los primeros sueros antiarrugas del mundo también se usaron en el antiguo Egipto.

Japón

Las geishas siguen siendo famosas por su llamativo maquillaje. Originalmente usaban lápiz labial hecho de pétalos de cártamo triturados para pintarse las cejas y los labios, y polvo de arroz para colorear la cara.

Para las ceremonias oficiales, una pintura negra llamada ohaguro se usaba (y todavía se usa) para colorear los dientes.

Europa

Aún más atrás, Alejandro Magno usaba maquillaje tanto por razones estéticas como de salud. El maquillaje de ojos “protegía la delicada piel alrededor de los ojos, alejaba las moscas… y protegía los ojos del resplandor del sol”.

Mientras viajaba por Asia, Alejandro enviaba esquejes de plantas a casa de un amigo en Atenas para que pudieran crear un jardín especialmente para productos de belleza.

Los romanos conocían a los antiguos británicos como “picts”, los pintados, por la capa azul que cubría sus rostros.

El siglo XX

En el siglo XX, las clases bajas eran trabajadores que pasaban la mayor parte del tiempo al aire libre trabajando en los campos o vendiendo sus productos. Como resultado, normalmente tenían la piel bronceada.

La tez pálida pasó a simbolizar una persona aburguesada o aristocrática que no tenía que trabajar por sus ingresos. El maquillaje de los años 1900 buscaba emular esta apariencia pálida.

Hacer la cara blanca era una práctica peligrosa en el siglo XX, ya que el principal ingrediente de los polvos era generalmente el arsénico.

La rutina cosmética en esta época consistía en una simple cara empolvada, pellizcos para dar color a las mejillas y oscurecimiento de las pestañas con fósforos quemados. Se usaban pétalos de color o papel de seda rojo húmedo para colorear los labios.

Con el auge de la industria cinematográfica, Hollywood comenzó a tener un gran impacto en los cosméticos populares en la década de 1920. Los maquilladores de las actrices populares influyeron dramáticamente en la forma en que el público usaba el maquillaje, y fue en esta época que los grandes nombres como Max Factor se hicieron prominentes.

Los diseñadores siguieron el ejemplo de Hollywood, y Coco Chanel popularizó un look ya clásico: ojos oscuros, lápiz labial rojo y un bronceado.

El nuevo y accesible enfoque del maquillaje tropezó con un obstáculo durante la Segunda Guerra Mundial, ya que los cosméticos escaseaban.

Sin embargo, esto no impidió que las mujeres británicas siguieran siendo glamurosas, ya que el gobierno les recordaba constantemente que “la belleza es un deber”.

Por admin

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